miércoles, 8 de septiembre de 2010

UNA HERRAMIENTA PARA VIVIR BIEN


“las normas constituyen un marco moral pero no dan felicidad”. Todas las actividades humanas tienden hacia un fin último que es la eudaimonia, es decir la felicidad. La ética y la moral nos ayudan a ser felices y el amor es una herramienta imprescindible para obtener este fin. El amor equilibra la misma vida llevándonos a una definición exacta de la ética y a su vez de la moral. La ética y la moral exigen comportamientos mínimos, es por esto que debemos introducir el término “moral civil”, la moral civil hace referencia a que toda persona sin importar sus creencias debe colaborar para alcanzar la perfección del grupo social (sociedad) al cual pertenece, teniendo en cuenta que se debe definir lo que se entiende por perfección. La moral civil proporciona unos valores que se consideran como verdaderos y de los que se derivan virtudes como la tolerancia, disponibilidad al dialogo, responsabilidad y autoestima.

El resultado de hacer de la necesidad de consenso una virtud es la moral civil, en el que están presente dos importantes consideraciones: el derecho del hombre a auto legislarse y el valor de las leyes universalmente. En síntesis el sentido profundo de la moral civil no descansa solo en la necesidad de consenso y asociación, sino en la aceptación de unos valores como verdaderos, en la convicción de que los hombres son autolegisladores y que la fuente de normas morales es un consenso de reconocimientos recíprocos de derechos.

REFLEXION: LA CANCION DEL HERMANO

Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebe, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de tres años para prepararse para una nueva etapa en su vida.
Supieron que el nuevo bebe iba a ser una niña, y día y noche, Michael le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre.
El estaba encariñándose con su hermanita aun antes de que la conociera. El embarazo de Karen progresó normalmente.
A tiempo empezó su labor de parto, pronto los dolores eran cada cinco, cada tres y finalmente cada minuto. Pero una complicación se presento de repente y Karen tuvo horas de labor de parto.
Requeriría una cesárea? Finalmente, pues de muchas horas de lucha, la hermanita de Michael nació, pero en muy malas condiciones.
La llevaron inmediatamente en una ambulancia a la Unidad de Cuidados Intensivos, sección neonatal del Hospital de la ciudad.
Los días pasaron y la niña empeoraba. Los pediatras tuvieron que decirle finalmente a los padres las terribles palabras "Hay muy pocas esperanzas, prepárense para lo peor".
Karen y su esposo contactaron al cementerio local para apartar un lugar para su hijita. Ellos habían creado un cuarto nuevo para suhija y ahora se encontraban haciendo arreglos para un funeral.
Sin embargo, Michael, les rogaba a sus padres que la dejaran ver a su hermanita.
" Quiero cantarle", decía una y otra vez.
Estuvieron dos semanas en Terapia Intensiva y parecía que el funeral vendría antes de que acabara la semana. Michael siguió insistiendo que quería cantarle a su hermanita, pero leexplicaban que no se permitía la entrada de niños a Terapia Intensiva.
De pronto Karen se decidió, llevaría a Michael a ver a su hermanita, la dejaran o no!
Si no veía a su hermanita en ese momento, tal vez no la vería viva nunca.
Ella le puso un overol inmenso y lo llevo a Terapia Intensiva, Michael parecía una enorme canasta de ropa sucia. Pero la jefa de enfermeras se dio cuenta de que era un niño y se enfureció. !Saquen a ese niño de aquí ahora mismo! !No se admiten niños aquí!" El carácter fuerte de Karen afloro y, olvidándose de sus lindos modales de dama, que siempre la habían caracterizado, miro con ojos de acero a la enfermera, sus labios eran una sola línea y con firmeza dijo:
El no se va hasta que le cante a su hermanita" y levanto a Michael y lo llevo a la cama de su hermanita. El miró a la pequeñita, perdiendo la batalla por conservar la vida. Después de un momento empezó a cantar con la voz que le salía del corazón de un niño de tres años.
Michael le canto:
" Eres mi luz del sol, mi única luz, tu me haces feliz cuando el cielo es gris...."
Instantáneamente, la bebe pareció responder al estímulo de la voz de Michael, su pulso se empezó a volver normal. - "Sigue cantando, Michael," le pedía desesperadamente su mamá con lágrimas en los ojos.
Y el niño seguía: "Tu no sabrás nunca, querida, cuanto te amo, por favor no te lleves mi luz del sol..." Al tiempo que Michael cantaba a su hermana, la bebe se movía y su respiración se volvía tan suave como la de un gatito cuando lo acarician. "
Sigue cantando cariño" le decía su mamá y el continuaba haciéndolo como cuando todavía su hermanita estaba en el vientre de su madre.
La otra noche, querida, cuando dormía, soné que te abrazaba en mis brazos...
" seguía cantando el niño; la hermanita de Michael empezó a relajarse y a dormir con un sueno reparador que parecía que la mejoraba por segundos.
-" Sigue cantando Michalel" Ahora era la voz de la enfermera gruñona que con lágrimas en los ojos no dejaba de pedirle al niño que continuara. " Tu eres mi luz del sol, mi única luz del sol, por favor no te lleves mi sol" Al día siguiente... el mismísimo día siguiente... la niña estaba en perfectas condiciones para irse a casa.
Los periódicos lo llamaron "El Milagro de la canción del Hermano"
Los doctores le llamaron simplemente un milagro.
Karen le llamo "El Milagro del amor de Dios"