jueves, 7 de octubre de 2010

REFLEXION : EL ARTE DE LA GUERRA

Una de las grandes preocupaciones del ser humano, ha sido planificar la guerra. Existió un hombre llamado Sun-Tzu, guerrero y filósofo, que hace 2.400 años a.c. escribió sus ideas y estrategias en un libro que llamó “El Arte de la Guerra”. Este texto contiene las claves para la Victoria en la Guerra y en la Vida. El Rey Ho-lü agoniza frente al ataque de un enemigo, se desespera para defender su reino y convoca a Sun-Tzu para entrenar a su pequeño ejército, con la finalidad de derrotar al enemigo. Mientras le cuenta lo de la guerra, reta a Sun-Tzu para que convierta a las finas cuncubinas en mujeres guerreras, por que Sun-Tzu acepta y les enseña a estas mujeres de palacio cuáles son las maniobras importantes en una fuerza de ataque. Escoge a 2 líderes y les encarga que se aseguren que se observe la disciplina en sus unidades.

Pero las mujeres, ante las instrucciones de Sun-Tzu se rieron y él les señaló que quizás sus instrucciones no fueron claras, por lo que cambiará sus palabras a un lenguaje más simple para que ellas entiendan, diciendo que cuando los tambores redoblaran, deberán tomar sus espadas, formarse y cerrar filas, lo que provocó que las mujeres continuaran riendo.

Sun-Tzu dice: “Si las órdenes no están claras y las tropas no obedecen la culpa es del General, pero si las órdenes están claras, la culpa es de los oficiales subordinados, que las órdenes no se obedezcan.

Como ellas no entendieron, Sun Tzu cortó la cabeza de 2 de ellas para convencerlas de que estaba hablando enserio, después de esto, las mujeres siguieron sus órdenes y se eligieron 2 nuevos oficiales.

Sun-Tzu fue nombrado como comandante del ejército, quien debía entrenar a 30.000 hombres para pelear con un ejército 10 veces mayor. Sus estrategias vienen del arte de la guerra, escritos en listones de bambú, cada uno de la longitud de un palillo chino, lo que fueron cosidos entre si, contenidos en 13 capitulos.

REFLEXION : LA JUVENTUD

La juventud no es un período de la vida;
es un estado del espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación,
una intensidad emotiva, una victoria del valor sobre la timidez, del gusto de la aventura sobre
el amor al comodísimo.

No se envejece por haber vivido cierto número de años; se envejece cuando abandonas tu ideal.
Los años arrugan la cara; la renuncia al ideal arruga el Alma.

Las preocupaciones, las dudas, los temores,
la desesperación, son enemigos que lentamente nos
inclinan hacia la tierra y nos vuelven polvo antes
de la muerte.

Es joven aquél que se admira,
que se maravilla y pregunta como un niño
insaciable: “¿Y después?”

Joven es aquél que desafía los acontecimientos
y encuentra alegría en el juego de la vida.

Eres tan joven cuanto tu fe.
Tan viejo cuanto tu falta de creencia.
Tan joven cuanto la confianza en ti mismo.
Tan joven cuanto la esperanza.
Tan viejo cuanto tu falta de ánimo, tu abatimiento.

Serás joven mientras te conserves receptivo a lo que es bello, bueno y grandioso.
Sensible a los mensajes de la Naturaleza,
del Hombre y del Infinito.

Y si un día tu corazón fuera atacado por el pesimismo y
corroído por el cinismo, que Dios, entonces,
se compadezca de tu Alma de viejo.